DIEZ FRASES QUE UN POLICÍA NO PUEDE DECIR
Según el libro “Judo Verbal, el suave arte de la persuasión”, del doctor George Thompson.
“Porque así son las reglas en este lugar!”. Cuando usted escucha eso, se le revuelve el estómago. Si hay reglamentos estrictos, trate de explicarlos, tal vez la persona al final esté de acuerdo.
“¿Y usted, qué quiere que yo haga?”La típica respuesta irónica de quien no tiene razones ni conoce la repuesta correcta.Mejor diga “Lo siento, no sé qué hacer, pero me gustaría hacer algo por usted.
“!Cálmese!”. Curiosamente, quien que dice esto lo hace gritando, hasta amenazando. ¿cómo quiere que alguien se calme si le gritan? Mejor diga en voz baja. “Conversemos, esto puede arreglarse”.
“Usted nunca…”, o “Usted siempre…”. Es mejor decir. “Mire señor, yo trato de atender bien a todo el mundo, pero como usted llega gritando, es posible que no le esté brindando la mejor atención.”
“Esto es por su propio bien”Si esto es verdad, agregue un ejemplo. “Señor, si usted y yo nos ponemos de acuerdo, usted podrá seguir con las cosas que tiene que hacer. De otra manera, vamos a terminar peleando; y los dos vamos a dar al hospital o a la cárcel. Y yo no sé que prefiere usted, pero yo preferiría comer y dormir esta noche en mi casa.”
“¡Sea razonable, por favor!”
¿Alguna vez alguien le ha confesado?: “Es verdad, desde que hoy me levanté, ando totalmente irracional.” Por supuesto que no. Todos creemos ser perfectamente racionales. Mejor diga: “Déjeme ver si entendí bien lo que me dijo…” y repítale sus propias palabras para que esa persona vea que no tienen sentido.
CUANDO LAS PALABRAS FALLAN ...
